¿Qué hacer con el excedente alimentario?

El desperdicio de alimentos es uno de los principales problemas al que nos enfrentamos en la actualidad. Según la organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura, más conocida como FAO, cada año se desperdician alrededor del 30% de la producción total de alimentos del mundo.

Esto significa un total de 1.600 millones de toneladas de comida cada año, lo cuál supone un coste económico de 1,5 billones de dólares a nivel mundial; para que puedas hacerte una idea el PIB de España fue de 1,425 billones de dólares en el año 2021. 

Datos ofrecidos por la FAO, la BCG y el World Bank

Pieles de frutas variadas

El excedente alimentario supone una parte importante en el desperdicio de alimentos en la actualidad, no solo eso, sino que además supone un coste económico bastante importante que se tiende a ignorar en las fases de producción y recolección de los alimentos. 

En este post encontrarás todo lo que debes saber sobre cómo tratar con el excedente alimentario, y qué ventajas puedes obtener de hacerlo. ¡Empecemos! 



¿Qué es el excedente alimentario?

Antes de empezar, vamos a explicar qué significa este término. Por excedente alimentario entendemos todo alimento de carácter agrícola, el cuál, a pesar de poseer todos los requisitos legales de higiene y seguridad, permanece sin vender por razones ajenas a su composición. 

Es decir, todos aquellos alimentos que quedan almacenados y a los que no se les puede dar salida comercial a su debido tiempo. Las principales causas del excedente alimentario son:

  1. Carencia de demanda
  2. Alteraciones del embalaje que no afectan a sus condiciones de conservación
  3. Incumplimiento de las normas fiscales que impidan su salida al mercado

Como es obvio, no es generado a propósito por la empresa, pero, aún así, es recomendable tratar de mantener este excedente lo más bajo posible, e incluso tratar de eliminarlo. De esta manera, evitaremos que el excedente afecte al resto de la producción y al balance de gasto-beneficios a final de mes.

¿Qué hacer con el excedente alimentario?

No siempre es posible evitar que se genere un excedente en la producción de alimentos; ya sea por falta de maquinaria especializada, por fallos en la planificación, o por contratiempos de última hora.

Antes o después, te enfrentarás a una situación donde poseas más alimentos de los que puedes vender, por ello, a continuación vamos a explicarte qué puedes hacer con el excedente alimentario.

Mano arrojando comida a la basura

Las 5 formas de tratar con tu excedente alimentario

Por si todavía no lo sabes, queda completamente descartada la posibilidad de tirar cualquier tipo de alimento a la basura. No sólo por lo increíblemente ineficiente que resulta, sino que a día de hoy, debido a la nueva Ley contra el Desperdicio Alimentario, puedes sufrir multas de hasta medio millón de euros por tirar los alimentos.

Donar

Simple, rápido y eficaz. En España, millones de familias sufren de escasez de alimentos o se encuentran en una situación de incertidumbre alimentaria. 

Cientos de bancos de alimentos, ONGs y comedores sociales estarán encantados de recibir tus donaciones alimentarias. Puede que no resulte los más eficiente en términos económicos, sin embargo, estarás solucionando un importante problema. Realizarás una buena acción ayudando a decenas o incluso cientos de familias de tu país y parte del extranjero. 

Transformar

Otra de las opciones más recurrentes para las fábricas y empresas que además se encuentra recogida en la lista de prioridades de la Ley de Desperdicio de Alimentos, es la de transformar los productos que no puedan ser utilizados para la venta, en productos que sí lo sean. 

Simplemente buscaremos un producto alternativo en el cual convertir el alimento que tenemos entre manos. Por ejemplo, el caso más común y sencillo es de las frutas: en lugar de desechar estos alimentos como son las naranjas o las manzanas, podemos utilizarlas para producir zumo. 

Este mismo proceso puede aplicarse en una multitud de alimentos con el fin de transformarlos en yogures, batidos, o mermeladas, por ejemplo. 

Nota: En caso de tener alguna duda te recomendamos echarle una ojeada a este post donde te explicamos más a fondo la Ley de Desperdicio Alimentario. 

Destinarlo a animales

Al igual que con la primera opción, también existe la posibilidad de donar el excedente alimentario a granjas o a entidades que trabajen con animales.  

De esta manera, los alimentos no utilizados serán transformados y reconvertidos en pienso apto para animales.  

Subproductos de otra industria

Otra de las maneras que tenemos de deshacernos del excedente alimentario, es derivarlo a otra empresa o compañía que pueda usarlo de manera más eficiente. 

En el caso de los alimentos no utilizados, estos pueden ser utilizados para hacer pienso, abono e incluso para actuar como combustible energético; no solo solventaremos los problemas de almacenamiento sino que incluso podemos sacar un pequeño (o gran) beneficio de un material que no podemos utilizar. 

Reciclar

La última opción es la del reciclaje de alimentos. Reciclar alimentos es una práctica que se basa en aprovechar al máximo los alimentos que ya han sido procesados, dándoles el mejor uso posible. 

Como ya hemos visto, se utilizan productos que, al no cumplir con los estándares de comercialización o similares, no pueden ser expuestos a la venta. Por lo tanto, trataremos de utilizarlos en la recreación del producto o usarlo como ingrediente en uno nuevo. 

Al fin de cuentas, se trata de aprovechar al máximo los recursos de los que disponemos, reduciendo al mismo tiempo el desperdicio de alimentos y el coste económico que ello supone.  

Al ser alimentos de residuos, se intentará darles una salida principal como: compost, biogás o combustibles orgánicos. 

"La basura de unos es el tesoro de otros"

Estas son las principales alternativas para evitar el excedente de alimentos. Si lo que necesitas es un plan especializado y personalizado para tu negocio, no dudes en contactar con nuestro equipo de profesionales.